El sociólogo establece una distinción analítica entre nociones de
“sociedad de la información” y “sociedad informacional”, con
implicaciones similares para la economía de la
información/informacional. El término sociedad de la información destaca
el papel de esta última en la sociedad. Pero Castells sostiene que la información,
en su sentido más amplio, es decir, como comunicación del conocimiento,
ha sido fundamental en todas las sociedades, incluida la Europa
medieval, que estaba culturalmente organizada y en cierta medida
unificada en torno al escolasticismo, esto es en conjunto, un marco
intelectual.
En contraste, el término informacional indica el atributo de una
forma específica de organización social en la que generación, el
procesamiento y la transmisión de la información se convierten en las
fuentes fundamentales de la productividad y el poder, debido a las
nuevas condiciones tecnológicas que surgen en este nuevo período
histórico. La terminología de Castells trata de establecer un paralelo
con la distinción entre industria e industrial. Una sociedad industrial
(como noción habitual en la tradición sociológica) no es sólo una
sociedad en la que hay industria, sino aquella en la que las formas
sociales y tecnológicas de la organización industrial impregnan todas
las esferas de la actividad, comenzando con las dominantes y alcanzando
los objetos y hábitos de la vida cotidiana. La utilización que Castells
hace de los términos sociedad informacional y economía informacional
intenta caracterizar de modo más preciso de las transformaciones
actuales más allá de la observación de sentido común de que la
información y el conocimiento son importantes para nuestras sociedades
actuales. Sin embargo, el contenido real de “sociedad informacional” ha
de determinarse mediante la observación y el análisis.
Los modos de desarrollo tecnológico
son los dispositivos mediante los cuales el trabajo actúa sobre la
materia para generar producto. Cada modo de desarrollo se define por el
elemento que es fundamental para fomentar la productividad
en el proceso de producción. Así, en el modo de desarrollo agrario, la
fuente del aumento del excedente es el resultado del incremento
cuantitativo de mano de obra y recursos naturales (sobre todo tierra
cultivable) en el proceso de producción, así como de la dotación natural
de esos recursos. En el modo de producción industrial,
la principal fuente de productividad es la introducción de nuevas
fuentes de energía y la capacidad de descentralizar su uso durante la
producción y los procesos de circulación. En el nuevo modo de desarrollo
informacional, la fuente de la productividad estriba en la tecnología de la generación del conocimiento,
el procesamiento de la información y la comunicación de símbolos. Sin
duda, el conocimiento y la información son elementos decisivos en todos
los modos de desarrollo, ya que el proceso de producción siempre se basa
sobre cierto grado de conocimiento y en el procesamiento de la
información. Sin embargo lo que es específico del modo de desarrollo
informacional es la acción del conocimiento sobre sí mismo como
principal fuente de productividad. El procesamiento de la información se
centra en la superación de la tecnología de este procesamiento como
fuente de productividad, en un círculo de interacción de las fuentes del
conocimiento de la tecnología y la aplicación de ésta para mejorar la
generación del conocimiento.
Es por ello que Castells afirma denominar informacional a este nuevo
modo de desarrollo, constituido por el surgimiento de un nuevo paradigma
tecnológico basado en la tecnología de la información. Cada modo de
desarrollo –continúa el autor- posee asimismo un principio de actuación
estructuralmente determinado, a cuyo alrededor se organizan los procesos
tecnológicos: el industrialismo se orienta hacia el crecimiento
económico, eso es, hacia la maximización del producto; el
informacionalismo se orienta hacia el desarrollo tecnológico, es decir
hacia la acumulación de conocimiento y hacia grados de complejidad más
elevados en el procesamiento de la información. Si bien grados más
elevados de conocimiento suelen dar como resultado grados más elevados
de producto por unidad de insumo, la búsqueda del conocimiento e
información es lo que caracteriza a la función de la producción
tecnológica en el informacionalismo.
Castells establece la distinción analítica entre nociones de sociedad de la información y sociedad informacional. El término sociedad de información
destaca el papel de ésta última en la sociedad. Para Castells la
información es comunicación del conocimiento, en contraste el término
informacional indica el atributo de una forma específica de organización
social en la que generación, el procesamiento y la transmisión de la
información se convierten en las fuentes fundamentales de la
productividad y el poder, debido a las nuevas condiciones tecnológicas
de este período histórico. Los modos de desarrollo tecnológico son los
dispositivos mediante los cuales el trabajo actúa sobre la materia para
generar producto. En el nuevo modo de desarrollo informacional, la
fuente de la productividad estriba en la tecnología del conocimiento, el
procesamiento de la información y la comunicación de símbolos. El
conocimiento y la información son decisivos en todo proceso de
desarrollo. Es por ello que Castells denomina informacional a este nuevo
modo de desarrollo, constituido por el paradigma tecnológico basado en
la tecnología de la información. Según el autor, cada proceso de
desarrollo posee un principio de actuación estructural, a cuyo alrededor
se organizan otros procesos: el industrialismo se oriente hacia el crecimiento económico
mientras que el informacionalismo se orienta hacia el desarrollo
tecnológico, es decir, hacia la acumulación del conocimiento y hacia
grados de complejidad mayor en el procesamiento de la información.
"La difusión y desarrollo de ese sistema tecnológico ha cambiado la base
material de nuestras vidas, por tanto la vida misma, en todos sus
aspectos: en cómo producimos, cómo y en qué trabajamos, cómo y qué
consumimos, cómo nos educamos, cómo nos informamos-entretenemos, cómo
vendemos, cómo nos arruinamos, cómo gobernamos, cómo hacemos la guerra y
la paz, cómo nacemos y cómo morimos, y quién manda, quién se enriquece,
quién explota, quién sufre y quién se margina. Las nuevas tecnologías
de información no determinan lo que pasa en la sociedad, pero cambian
tan profundamente las reglas del juego que debemos aprender de nuevo,
colectivamente, cuál es nuestra nueva realidad, o sufriremos,
individualmente, el control de los pocos (países o personas) que
conozcan los códigos de acceso a las fuentes de saber y poder." Manuel Castell

No hay comentarios:
Publicar un comentario